Se define como la experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con daño tisular real o potencial o descrita en términos de dicho daño. La presencia del dolor es uno de los factores que tienen impacto negativo sobre la calidad de vida de los enfermos.
La tarea terapéutica del médico es doble:
-Descubrir y tratar las causas del dolor.
-Tratar el dolor en sí mismo, con independencia de que la causa sea tratable,
con el fin de aliviar o reducir el sufrimiento ocasionado por él.